domingo, 9 de julio de 2017

TARTA DE CLEMENTINAS Y ALMÍBAR DE ALMENDRAS



Ingredientes:

200 grs de mantequilla
380 grs de azúcar glas
ralladura de la piel y el zumo de 4 clementinas
ralladura de la piel y el zumo de 1 limón
280 grs de almendras molidas
5 huevos
100 grs de harina tamizada
una pizca de sal
tiras largas de piel de naranja para decorar

Baño de chocolate:

90 grs de mantequilla en dados
150 grs de chocolate negro troceado
3/4 cucharada de miel
1/2 cucharada de coñac

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º un poco menos si es de ventilador.

Engrasamos un molde redondo desmontable de 25 cm y forramos los lados y la base con papel vegetal antiadherente.

Introducimos la mantequilla, 300 grs de azúcar y las 2 ralladuras en el vaso de una batidora eléctrica y, con la varilla, mezclamos bien todos los elementos a velocidad baja. No trabajamos demasiado la masa ni incorporamos mucho aire. Añadimos la mitad de las almendras molidas y seguimos batiendo hasta acabar la mezcla.

Vertemos los huevos poco a poco mientras la batidora sigue en marcha, raspando el fondo y los lados del vaso un par de veces. Agregamos el resto de la almendra molida, la harina y la sal y seguimos trabajando hasta que la mezcla quede homogénea.

Ponemos esta masa espesa en el molde y nivelamos con la espátula.

Introducimos la tarta en el horno y horneamos entre 50 y 60 minutos. Comprobamos que esté hecha pinchando con un palillo en el centro de la tarta. Debe salir limpio, pero ligeramente húmedo.

Cuando esté casi hecha, mezclamos el resto del azúcar y los zumos cítricos en un cazo pequeño y llevamos a ebullición (debería quedar una cantidad de 120 ml aproximadamente; si no es así, retiramos el exceso). Cuando rompa el hervor, apartamos el almíbar del fuego.

En cuanto se retire la tarta del horno, la untamos con el almíbar hirviendo y nos aseguramos de que lo absorba todo. Dejamos que se enfríe por completo en el molde antes de desmoldarla. Podemos servirla tal cual, decorada con tiras de naranja, o bañarla con chocolate.




Si deseamos bañar la tarta, ponemos la mantequilla, el chocolate y la miel en un bol resistente al calor y lo colocamos sobre un cazo con agua hirviendo a fuego lento, sin que el bol toque el agua. Removemos hasta que los ingredientes se derritan, retiramos del calor enseguida e incorporamos el cognac. Vertemos el baño sobre la tarta fría, permitiendo que gotee por los lados aunque no la cubra del todo. Dejamos enfríar el baño y decoramos a continuación con tiras de piel de naranja colocadas en el centro de la tarta.



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